
También era conocido por "El Maradona de los Cárpatos". Era un media punta con mucha habilidad. Solía caer a la banda izquierda, era zurdo. Sus mejores cualidades eran sus pases milimétricos, su gran visión de juego, su regate y, la mejor, su potente disparo. A pesar de no ser un delantero, a lo largo de su carrera, tuvo unos buenos registros goleadores.
Gica Hagi nació 5 de febrero de 1965 en Săcele (Rumania). No era muy alto (1’74m), pero era un jugador corpulento que sabia cubrir muy bien el balón.
Como ya he dicho antes, a pesar de ser mediapunta, marcó muchos goles de gran belleza, gracias a su espectacular disparo, y también dejó algunos regates para el recuerdo. Ha sido uno de los mejores lanzadores de faltas de toda la historia.
Gica Hagi nació 5 de febrero de 1965 en Săcele (Rumania). No era muy alto (1’74m), pero era un jugador corpulento que sabia cubrir muy bien el balón.
Como ya he dicho antes, a pesar de ser mediapunta, marcó muchos goles de gran belleza, gracias a su espectacular disparo, y también dejó algunos regates para el recuerdo. Ha sido uno de los mejores lanzadores de faltas de toda la historia.

Hagi empezó su carrera en el Forum Constanta, temporada 82-83. Su debut en primera división fue el 11 de septiembre de 1982, a los 17 años. Esta temporada jugó 18 partidos y marcó 7 goles. Estos buenos registros le sirvieron para fichar por un equipo “más” grande.

Bueno, en un principio el Steaua sólo lo contrataba para un partido, la final de la Supercopa de Europa que les enfrentaba al Dinamo de Kiev. Hagi marcó el único gol del encuentro y dio el título a los de Bucarest. Viendo esta exhibición, el Steaua no le dejó volver a su equipo, Sportul, y lo fichó definitivamente. Fueron los mejores años de Hagi. En los militares ganó tres ligas y tres copas. También llegó a las semifinales de la Copa de Europa la temporada de la temporada 87-88 y en la siguiente, alcanzaron la final que perdieron contra el Milán. Este Steaua de Bucarest era un gran equipo que consiguió un record que sigue vigente en la actualidad a nivel europeo, logró estar 104 partidos invicto en el campeonato doméstico. Gica volvió a ser nombrado mejor jugador de Rumania el año 87 y este mismo año fue el máximo goleador de la Copa de Europa, empatado con otros jugadores. El año 89 quedó segundo en el trofeo Bravo, por detrás de Paolo Maldini. Se despidió de la liga rumana y del Steaua el 6 de mayo del 90, marcando un gol en la victoria de su equipo. Con los rojos y azules disputó 97 partidos y marcó 76 goles.

Tras este bache, decide hacer las maletas y probar suerte en la serie A. Ficha por el Brescia. En que también estuvo dos temporadas, en las que fue nombrado mejor jugador del año en su pais (93 y 94). Llegó a una final de copa, pero no consiguió ganarla. Su marcha de Italia, a pesar de jugar a buen nivel, estuvo condicionada por el hecho de que el Brescia jugaba en la série B. Con los italianos jugó 61 partidos y marcó 15 goles.




Su debut como internacional fue el 10 de agosto del 83 en Oslo, en un partido amistoso contra Noruega que terminó con empate. Des ese día Hagi ser convirtió en el ídolo de su país y en el referente del combinado rumano. Su primer gol lo marcó a Irlanda del Norte a finales del 84.
Gica comandó una gran generación de futbolistas (Popescu, Răducioiu, Petrescu, Dumitrescu, Ilie, etc.) que puso a Rumanía dentro del mapa futbolístico. En su primera gran competición, Eurocopa 84, jugó los dos primeros partidos, pero su selección quedó última de grupo.
Su explosión con Rumania fue en el Mundial de Estados Unidos. Los rumanos terminaron la primera fase como primeros de grupo, jugando a un gran nivel. En los octavos les tocó la siempre temida argentina. Los tricolore volvieron ha hacer una exhibición, Hagi marcó el último gol, y ganaron por 3 a 2. Ya eran unos candidatos al título, pero tenían que superar en cuartos a la Suecia de Brolin, Ravelli y compañía. Fue un gran partido que tuvo que decidirse en los penaltis. Pero, al igual que en el mundial de 90, la suerte no acompañó a los rumanos y quedaron eliminados. Hagi fue uno de los mejores jugadores del torneo, para algunos como Pelé fue el mejor. En este Mundial Gica anotó tres goles, el que marcó ante Colombia en la primera fase fue elegido como el quinto mejor gol de la historia de los mundiales.

Tras su retirada, Gica no quiso alejarse de “su” mundo. Empezó a entrenar y, entre otros, ya ha dirigido a la selección rumana, al Galatasaray y al Steaua de Bucarest.
Gheorghe Hagi fue uno de los mejores 10 del fútbol europeo en la década de los 80 y 90. Siempre recordaremos su exquisita zurda y los magníficos goles que marcó con su tremendo disparo.
En este vídeo hay una pequeña muestra de toda su carrera. Los mejores goles y las mejores jugadas, de todos sus equipos y con la selección rumana.