
Nació el 30 de julio de 1964 en Göppingen (Alemania). Klinsmann era el prototipo de jugador alemán ideal: pelo rubio, alto (1’85m), fuerte, luchador, rápido…
A lo largo de su carrera hizo grandes goles: jugadas acrobáticas, grandes arrancadas que culminaba con fuertes disparos…pero siempre será recordado por sus cabezazos y por la rapidez con que se preparaba el remate.
Una anécdota, era capaz de correr los 100 metros en 11 segundos.

Empezó su carrera en el modesto Stutgarter Kickers, que en aquellos años militaba en la segunda división alemana. Tras unas buenas campañas el Stuttgart lo fichó. En el Stutgarter Kickers jugó 44 partidos y anotó 21 goles, la mayoría de estos (19 goles) los anotó en su última temporada.


Después de su experiencia en el calcio decidió probar suerte en Francia. Se incorporó a las filas del Mónaco. Estuvo dos temporadas en las que marcó 29 goles en 65 encuentros. Estos buenos registros en el principado le valieron para irse a una liga más poderosa, la Premier.


Esta nueva aventura, con la Sampdoria, sólo dura unos meses. Con los Blucerchiati sólo jugó 8 partidos y anotó 2 tantos. En el mercado de invierno (enero 1998) se marcha, otra vez, hacia Londres con la intención de retirarse dignamente.
En Inglaterra, Tottenham, volvió a demostrar que los viejos rockeros nunca mueren y marcó 9 goles en 15 encuentros. Se retira el verano del 98 con la camiseta de la selección alemana en el mundial de Francia.
Tras su retirada se fue a vivir a Estados Unidos. En América siguió entrenándose y no perdió su buen estado de forma. Por este motivo, se atrevió, a los 39 años ha jugar en la liga americana con el Orange County Blue Star. Disputó 8 partidos en la temporada 2003-04 en los que marcó 5 goles. Una anécdota más a su gran carrera como profesional.
A lo largo de su trayectoria vistió la camiseta de 8 equipos diferentes, casi 500 partidos oficiales, con una media de 0’47 goles por partido. Sólo con este promedio nos damos cuenta del gran delantero que fue.
Con los teutones ganó el Mundial de 1990 en Italia, la Eurocopa del 1996 en Inglaterra y la medalla de bronce en las olimpiadas de Seúl de 1988. También fue subcampeón de la Eurocopa de 1992, perdió contra la Dinarmarca de los Laudrup y Schmeichel. En la Eurocopa de Alemania 88 cayó en semifinales, 1-2 contra la gran Holanda de Koeman, Van Basten, Rijkaard, Gullit…
Debutó con su selección el 12 de diciembre del 1987 contra Brasil, empate a 1. Su primer gol como internacional se lo marcó a Suiza el 27 de abril de 1988.
En total participó en tres fases finales de mundiales y eurocopas. En los mundiales disputó un total de 17 encuentros y anotó 11 goles. En las eurocopas jugó 13 partidos e hizo 5 dianas. Los Mundiales eran su competición preferida.
Su paso por los mundiales dejó una dada curiosa. En el Mundial de Italia 90, que ganó, jugó todos los partidos y sólo marcó 3. Uno de estos tres fue el que sirvió para eliminar a Holanda en octavos, era la venganza de la eliminación en el 88 en su Eurocopa. En el mundial de USA 94 marcó en todos los partidos menos en el de cuartos, donde los alemanes cayeron eliminados por la gran Bulgaria de Stoichkov, 2-1. En el Mundial de Francia 98 le pasó un caso similar. Anotó en todas las victorias teutonas y en cuartos, que perdieron contra Croacia, no mojó. Una anécdota “graciosa”.
Se retirada fue en Lión el 4 de julio del 98, en el partido de cuartos de final del Mundial de Francia 98 en el que se enfrentaron contra Croacia.

El 18 alemán forma parte de la historia de este deporte. Su velocidad, su potencia, sus cabezazos y sus rápidos remates siempre serán recordados.